CIEN AÑOS DE ANALES: Semblanza de la Revista Anales a cargo del Dr. José Piscoya Arbañil

en Edición N°8/UNIVERSIDAD Y FACULTAD

CIEN AÑOS DE ANALES DE LA FACULTAD DE MEDICINA

Al celebrar los cien años de la revista Anales de la Facultad de Medicina el 05 de diciembre del 2018 en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos hice una reminiscencia del renacer de Anales de la Facultad de Medicina, recordando con los presentes (dos editores de la revista, el Dr. Raúl Jerí antes de 1995 y el Dr. José Pacheco a partir del 2000)pero, remarcando un aspecto fundamental en el quehacer institucional y una prueba de ello era la continuidad de la revista desde su relanzamiento en 1995, me refiero al trabajo en equipo (no pregonado sino realizado permanentemente)  con una participación plena del cuerpo docente, estudiantes, trabajadores administrativos y el apoyo fundamental del rectorado en impulsar la publicación referente de la escuela médica peruana. En ella se incluyó una panorámica del entorno nacional e internacional de la época, pues no es sólo una ventana a la medicina clínica, sino que a través de ésta y en el marco del avance científico se investiga la historia de la medicina en toda su complejidad, interrelaciona la cultura, la sociedad, la economía, la política y el cuidado de la salud en todo ese contexto.

Me refería al equipo docente que integró el Comité durante cinco años consecutivos: Eleazar Aliaga Viera, Efraín Félix Hinojosa, Emilio Marticorena Pimentel, Pedro Mendoza Arana, Manuel Núñez Vergara; José Pacheco Romero, César Sánchez Schwartz y quien suscribe como conductor del equipo, Dr. José Leonardo Piscoya Arbañil.

 

Otra arista a comentar de este equipo es que teníamos brechas generacionales, el profesor más antiguo era Don Emilio Marticorena Pimentel, le seguíamos Efraín Félix, José Pacheco, César Sánchez Schwartz de una siguiente generación con una década de diferencia y Eleazar Aliaga, Pedro Mendoza y Manuel Nuñez de las promociones más recientes de docentes en la facultad; sin embargo ello no fue óbice para que se constituyera un equipo sólido y eficiente, compartiendo el alto sentido de responsabilidad ante la tarea encomendada; convocamos a la Srta. Bertha Huarez Sosa quien laboraba en la biblioteca de la facultad como pilar de apoyo administrativo del Comité.

 

Pero el equipo tuvo un reto grande con el primer número, por el largo período sin presencia de la revista, así como por el escaso tiempo autoasignado en el Plan estratégico para presentar el primer número de la nueva época (setiembre de 1995), relevante fue la respuesta a la convocatoria de los docentes y de los estudiantes que apoyaron el seguimiento y monitoreo a sus profesores para que remitieran sus artículos.

 

Recordé con la presencia del Profesor Pacheco en la ceremonia, como los docentes recargados de labores académico administrativas y asistenciales, pero comprometidos con San Fernando decidieron reunirse en horario nocturno en las casas o consultorios de los miembros del equipo; la mayor parte de reuniones se realizaron en el consultorio del Dr. Pacheco, y conseguimos publicar el primer número en el mes de setiembre con un tiraje de 1000 ejemplares; éste incluía 5 trabajos originales, 4 artículos de revisión, un caso clínico, uno de historia de san Fernando y una semblanza. Lograda la meta el comité demostró a los miembros del claustro que estábamos frente a la reaparición formal de la primera revista médica del Perú.

El segundo número  de la nueva era, puso a prueba el diseño de procesos concordado por el comité editorial, ratificando el método y las responsabilidades de cada uno, se puso en circulación el siguiente número trimestral (el primero de la nueva era fue julio – setiembre) de octubre a diciembre, con ocho trabajos originales, un artículo de revisión, dos casos clínicos, uno de historia de San Fernando, uno de semblanza y una reproducción de un fragmento de libro español.

El profesor Marticorena (fallecido) nos sorprendía con su vitalidad, fanático de las caminatas, terminábamos pasada medianoche en las reuniones del comité, sobre todo antes del cierre de la publicación y él se negaba a que lo movilizáramos a su domicilio, incluso a mucha insistencia aceptaba acompañar a alguien pero no para ir a su casa, sino para regresar caminando a la suya. Durante los cinco años que circunscribe esta revisión el comité se mantuvo invariable en su composición y en el alto sentido de responsabilidad de sus miembros.

Con la publicación del tercer número del Volumen 57, en octubre de 1996, el comité pudo decir misión cumplida, pues en catorce meses se había publicado según la previsión un número trimestralmente, esto es cinco números en catorce meses; coincidió también en este número que incorporáramos la revista a la versión en Internet (htpp://www.unmsm.edu.pe/medicina/anales/anales htm). Concluímos el año 1996 con la publicación de seis números consecutivos (desde agosto de 1995) con un agradecimiento a todos los participantes con artículos y una mención especial al gran número de docentes revisores de artículos que desinteresadamente y en un perfil bajo nos garantizaban la idoneidad de la publicación.

Y si de hitos significativos se trata, un gran impacto en el posicionamiento de Anales de la Facultad de Medicina en los estándares internacionales, fue la dedicación del primer número del año 1997 al Simposio organizado por la Facultad de Medicina denominado “Calidad Total en Salud”, en el cual se desarrollaron durante tres días un abordaje multidisciplinario con reconocidos ponentes nacionales y la destacada participación de los Drs. Martín Taylor (Canadá), Beatriz Zurita (México), Allison Frater (Reino Unido), un interesantísimo temario que inició y actualizó los conceptos sobre Calidad en Salud con tres tendencias diferentes, por los sistemas de salud de los países de los participantes internacionales. El desarrollo en el Hotel Oro Verde (hoy Swissötel) recién inaugurado dos semanas antes le dio el marco que la primera Facultad de Medicina del Perú ameritaba, hay que resaltar que fuimos los primeros en hablar sobre el tema, en salud estableciendo las pautas posteriores para el desarrollo.

Siempre atenta al estado del arte en educación médica, la revista publicó en el tercer número del año 1997, un artículo sobre el significado y aplicación para los criterios de la acreditación de facultades de medicina, en el cual se analizan los 48 estándares clásicos del Comité de Consenso sobre Educación Médica (LCME = Liaison Commitee on Medical Education), que preludiaba el impulso que la facultad le daría al tema en los siguientes años.

Iniciando el año 1998, el Comité Editorial decide retomar una antigua práctica de la revista en su primera época, esto es incluir la publicación íntegra de las mejores Tesis de Bachiller e incorporar adicionalmente la publicación del mejor trabajo de investigación de los estudiantes del Programa de Segunda Especialización en Medicina Humana (médicos residentes)

El segundo número de 1998 nos permite un importante logro, la indización de Anales de la Facultad de Medicina en la base de datos Literatura Peruana en Ciencias de la Salud (LIPECS) y Literatura Latinoamericana en Ciencias de la Salud (LILACS), la base de datos más importante en Ciencias de la Salud de Latinoamérica.

Inequidad, análisis de riesgo, oportunidades de vida, focalización y gestión pública en salud, son algunos aspectos que desde diferentes ópticas se revisan en el número final del año 1998, mostrando opiniones disímiles que resaltan la razón de ser de una publicación universitaria, constituir un espacio de reflexión para sus lectores del mundo globalizado.

El año 1999 nos mostró a la revista consolidada, con su volumen 60 Número 4, se completaron dieciocho números consecutivos entregados con una  rigurosa periodicidad trimestral, antes de que concluya cada trimestre. La tarea continuó, hemos reseñado aspectos específicos de lo que significó relanzar una revista prestigiosa, pero que encontramos aletargada, la continuidad del comité editorial del período comentado, así como el indesmayable derroche de energías ha posibilitado esta tarea, por cierto aunada a la participación de todos los miembros del claustro universitario: autoridades, docentes, estudiantes de pre y post grado, autores invitados; a nombre de los miembros del Comité Editorial del 95 al 99 agradecimientos imperecederos.

Actualmente, al cumplir 100 años también tenemos retos para el futuro, en ese sentido exponemos los que se tienen propuestos para el próximo año:

  • Mentoría de investigadores para la publicación de artículos.
  • Curso de redacción de artículos online para pre y posgrado.
  • Incremento del número de artículos en todas su formas de presentación.
  • Artículos de investigadores altamente calificados nacionales y extranjeros
  • Reunión de Editores de Revistas Biomédicas de Latinoamérica, julio 2019
  • Postulación a PubMed.
  • Participación en medios de comunicación periódicos para democratizar la ciencia.

 

José Leonardo Piscoya Arbañil